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La música y la verdad .

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Cierto día, en los primeros años de mi infancia, durante la visita a casa de mis tíos observé algo que me llamó la atención. Era un recorte de una página de un periódico regional en el que mi primo pronunciaba una frase que en aquel momento no comprendía y que hoy día no he olvidado. Aquel titular de la entrevista a mi primo, cantautor, decía: “con la música puedo decir cosas que no diría de palabra”.

Esa frase, ese recorte enmarcado con cuidado como si de un tesoro se tratara y colgado en la pared del salón de la casa a ojos de todos los visitantes, decía una de esas grandes verdades que uno descubre cuando deja la niñez: las cosas importantes son las más difíciles de decir.

Ante esta conclusión me he preguntado de qué forma canaliza la gente esa necesidad de decir lo que siente, y qué trampas usa para conseguirlo. Hasta donde he podido meditar, mi conclusión ha sido que esta situación divide a la gente en cobardes y valientes.

De entre los cobardes los hay quienes expresan sus sentimientos mediante la ironía o la broma, riendo tras soltar una gran verdad para rebajar el ambiente solemne que se crea cuando se dice algo difícil.

Otro grupo de cobardes es aquel que engloba a los que nos refugiamos en el arte. Privilegiados con el talento suficiente como para hacer de un sentimiento o mensaje personal, algo universal. También aprovechados que usamos lo que otros mejores que nosotros han sido capaces de hacer para convertir su obra en nuestro lenguaje.

En el grupo de los valientes tenemos a aquellos que hablan del amor, la pérdida o la soledad con la misma naturalidad que con la que se debate sobre fútbol o política. De estos me compadezco porque nunca sabrán lo que es escudriñar en los párrafos de un texto y las estrofas de una canción para descubrir que “ese tío siente lo mismo que yo”. Nunca sabrán lo que es enviar una canción y decir a alguien “me gusta esta canción”, y no decir “porque me recuerda a ti”, ya que eso sería una gran verdad. Una inasumible para un cobarde.

Por Pedro B. Breis colaborador del Blog y escritor de SO LONG MARIANNE.

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